1. Similitudes en la secuencia general:
* Alto porcentaje de nucleótidos compartidos: Los organismos que comparten un antepasado común reciente tendrán secuencias de ADN más similares que las que divergieron aún más en el pasado. Esto significa que un mayor porcentaje de sus bases de nucleótidos será idéntico.
* Genes conservados: Ciertos genes son esenciales para las funciones celulares básicas y se encuentran en casi todos los organismos vivos. Es probable que estos genes sean muy similares en organismos que comparten un antepasado común.
2. Patrones específicos de similitud:
* Mutaciones sinónimos versus no sinónimas: Las mutaciones pueden ser sinónimo (cambiar un codón sin cambiar el aminoácido que codifica) o no sinónimo (cambiando el aminoácido). Los organismos con un antepasado común más reciente tenderán a tener mutaciones más sinónimos, lo que indica que los cambios en la secuencia de ADN no se están seleccionando activamente.
* inserciones y deleciones: La inserción o eliminación de nucleótidos en secuencias de ADN puede proporcionar evidencia de ascendencia compartida. Si dos organismos tienen inserciones y deleciones similares en las mismas regiones de su genoma, sugiere que estos cambios ocurrieron antes de que sus linajes divergieran.
* intrones: Los intrones son regiones no codificantes de ADN que se eliminan durante la expresión génica. A menudo son más variables que las regiones de codificación, lo que las hace útiles para estudiar las relaciones evolutivas.
3. Evidencia de procesos evolutivos:
* Árboles filogenéticos: Al comparar las secuencias de ADN de muchos organismos, podemos construir árboles filogenéticos que representen las relaciones evolutivas entre ellos. Cuanto más cercanos están dos organismos en el árbol, más estrechamente relacionados están.
* relojes moleculares: Algunas secuencias de ADN se mutan a una velocidad relativamente constante. Al comparar el número de mutaciones entre dos organismos, podemos estimar cuánto tiempo hace que divergieron de un antepasado común.
4. Ejemplos específicos:
* humanos y chimpancés: Estas dos especies comparten más del 98% de sus secuencias de ADN. Este alto nivel de similitud es la evidencia de un antepasado común muy reciente.
* humanos y bacterias: Si bien los humanos y las bacterias comparten algunos genes esenciales, sus secuencias de ADN generales son bastante diferentes. Esto indica un ancestro común muy lejano.
Nota importante: Es crucial recordar que estas son solo algunas de las pruebas que los científicos usan para determinar las relaciones evolutivas. Por lo general, es una combinación de diferentes líneas de evidencia que proporciona el mayor apoyo para una hipótesis.