1. Digestión y desglose:
* Residuos celulares: Los lisosomas descomponen los orgánulos desgastados, las proteínas mal plegadas y otros restos celulares, evitando su acumulación y asegurando el funcionamiento adecuado de la célula.
* Material extracelular: Pueden envolver y digerir materiales tomados desde el exterior, como bacterias, virus y partículas de alimentos.
* autofagia: Los lisosomas están involucrados en un proceso llamado autofagia, donde descomponen partes de la célula misma. Esto es importante para eliminar componentes dañados y reciclar sus bloques de construcción.
2. Defensa celular:
* fagocitosis: Los lisosomas son críticos en la fagocitosis, donde envuelven y destruyen patógenos invasores como bacterias y virus.
* Respuesta inmune: Desempeñan un papel en el sistema inmune de degradación de los antígenos y los presentan a las células inmunes.
3. Desarrollo y diferenciación de células:
* Remodelación de orgánulos: Durante el desarrollo, los lisosomas ayudan a remodelar los orgánulos y los tejidos de forma al descomponer las estructuras no deseadas.
* Muerte celular (apoptosis): En la muerte celular programada, los lisosomas liberan sus enzimas para romper los componentes de la célula de manera controlada.
4. Otras funciones:
* Regulación hormonal: Los lisosomas pueden regular la liberación de hormonas descomponiendo precursores hormonales almacenados.
* Metabolismo óseo: Están involucrados en la remodelación ósea al descomponer el tejido óseo.
En resumen, los lisosomas son esenciales para mantener la salud y la función celular al digerir los desechos, defender contra los patógenos y apoyar el desarrollo celular. Son cruciales para la homeostasis general y la supervivencia de la célula.