He aquí por qué:
* Comunicación: El tejido nervioso está especializado para la comunicación rápida a través de señales eléctricas (impulsos nerviosos). Esto permite respuestas rápidas a los estímulos y la coordinación de las actividades corporales.
* Centros de control: El cerebro y la médula espinal, compuesta de tejido nervioso, actúan como los centros de control central del cuerpo, procesando información y enviando comandos a otros órganos y tejidos.
* Percepción sensorial: El tejido nervioso es responsable de detectar cambios en el entorno interno y externo (sentidos) y transmitir esta información al cerebro para su interpretación.
* Control del motor: El tejido nervioso controla el movimiento muscular, permitiendo acciones voluntarias e involuntarias.
* Funciones autónomas: El sistema nervioso autónomo, una parte del sistema nervioso, regula las funciones involuntarias como la respiración, la frecuencia cardíaca, la digestión y la presión arterial.
Mientras que otros tejidos como el tejido muscular (movimiento) y el tejido epitelial (protección) juegan roles cruciales, el tejido nervioso se destaca por su papel principal en la regulación y el control de las funciones generales del cuerpo.