1. tejido epitelial: Este tejido cubre las superficies del cuerpo, dirige órganos internos y cavidades, y forma glándulas. Actúa como una barrera, protegiendo los tejidos subyacentes, y juega roles en la absorción, la secreción, la excreción y la filtración. Los ejemplos incluyen la piel, el revestimiento del tracto digestivo y el revestimiento de los vasos sanguíneos.
2. tejido conectivo: Este tejido proporciona soporte, conecta y se une a otros tejidos, y ayuda a proteger los órganos. Se caracteriza por células dispersas dentro de una matriz de material extracelular. Los ejemplos incluyen hueso, cartílago, sangre y tejido adiposo (grasa).
3. tejido muscular: Este tejido es responsable del movimiento, tanto voluntario como involuntario. Se compone de células que pueden contraerse y relajarse. Los tres tipos de tejido muscular son el músculo esquelético, el músculo liso y el músculo cardíaco.
4. tejido nervioso: Este tejido es responsable de la comunicación y la coordinación dentro del cuerpo. Se compone de células especializadas llamadas neuronas que transmiten señales a través de impulsos electroquímicos. El tejido nervioso se encuentra en el cerebro, la médula espinal y los nervios.