He aquí por qué:
* Funciones autónomas: El tronco encefálico controla funciones autónomas vitales como respiración, frecuencia cardíaca, presión arterial y digestión. Estos son esenciales para mantenerse con vida y se realizan automáticamente sin esfuerzo consciente.
* Reflejos: También gobierna los reflejos básicos como la tos, los estornudos y la deglución, que protegen al cuerpo del daño.
* ciclos de sueño-vigilia: El vástago cerebral juega un papel clave en la regulación de los ciclos de sueño-vigilia, asegurando el descanso adecuado y el estado de alerta.
* Movimiento muscular: Si bien no es directamente responsable del movimiento voluntario, el vástago cerebral coordina cierta actividad muscular, como el equilibrio y el movimiento ocular.
Si bien todo el cerebro es crucial para la supervivencia, el vástago cerebral es el componente central responsable de estos procesos fundamentales y automáticos.