Acciones simples:
* Movimiento: Utilizan varios métodos como flagelos (estructuras en forma de cola), cilios (pequeñas estructuras similares al cabello) o movimiento de ameboides (forma cambiante) para moverse a través de su entorno.
* alimentación: Pueden ser autótrofos (haciendo su propio alimento a través de la fotosíntesis) o los heterotrofos (consumiendo otros organismos u materia orgánica).
* Reproducción: Se reproducen asexualmente, generalmente a través de la división celular simple (mitosis) para crear copias idénticas de sí mismos.
* respondiendo a los estímulos: Pueden reaccionar a los cambios en su entorno como la luz, la temperatura o las señales químicas.
Acciones complejas:
* Procesos internos: A pesar de que carecen de órganos complejos, realizan todas las funciones esenciales de la vida, como el metabolismo, la síntesis de proteínas y la eliminación de residuos.
* Comunicación: Algunos organismos unicelulares pueden comunicarse entre sí utilizando productos químicos u otras señales, incluso formando colonias.
* Adaptación: Con el tiempo, las poblaciones de organismos unicelulares pueden evolucionar para ser mejor adecuados para su entorno a través de mutaciones y selección natural.
Ejemplos de organismos de una sola célula:
* bacterias: Estos son procariotas, lo que significa que carecen de un núcleo. Juegan roles esenciales en el medio ambiente, como descomponer los desechos y fijar el nitrógeno.
* ameba: Estos son protozoos, lo que significa que son eucariotas (tienen un núcleo). Se mueven cambiando de forma y envolviendo la comida.
* Paramecium: Otro tipo de protozoos, son conocidos por sus cilios, que usan para nadar y mover la comida a la boca.
Es importante recordar que "actuar" para un organismo de una sola célula es diferente de "actuar" para un organismo multicelular. No tienen cerebros ni nervios, pero aún exhiben comportamientos y respuestas coordinadas a su entorno. Son increíblemente eficientes y adaptables, jugando un papel fundamental en todos los ecosistemas.