* aminoácidos: Las proteínas están formadas por aminoácidos, que tienen grupos ácidos y básicos.
* donantes y aceptores de protones: Los grupos ácidos pueden donar protones (H+) y los grupos básicos pueden aceptar protones. Esto permite que las proteínas actúen como ácidos y bases.
* Equilibrio: La capacidad de donar o aceptar protones crea un equilibrio dentro de la estructura de la proteína.
* pH cambia: Cuando la sangre se vuelve demasiado ácida (alta concentración de H+), las proteínas actúan como bases y aceptan H+, reduciendo la acidez. Cuando la sangre se vuelve demasiado básica (baja concentración de H+), las proteínas actúan como ácidos y donan H+ para aumentar la acidez.
* Mantener el equilibrio: Este intercambio de protones de ida y vuelta ayuda a mantener el pH de la sangre dentro de un rango estrecho y estable.
Ejemplo: La hemoglobina, la proteína en los glóbulos rojos, es un jugador clave en la regulación del pH de la sangre. Puede unirse a los iones de hidrógeno, ayudando a eliminar el exceso de acidez de la sangre.
En resumen: Las proteínas ayudan a regular el pH de la sangre actuando como tampones, utilizando sus componentes de aminoácidos para donar o aceptar protones, contrarrestando los cambios en la acidez o la alcalinidad.