Estos receptores son proteínas específicas que están incrustadas en la membrana celular. Cada tipo de hormona tiene una forma única que se ajusta perfectamente a un receptor correspondiente, como una llave que se ajusta a una cerradura. Esta unión específica es crucial para que la hormona ejerza su efecto en la célula.
Hay dos tipos principales de receptores:
* receptores de superficie celular: Estos se encuentran en la superficie externa de la membrana celular. Típicamente se activan por hormonas solubles en agua como la insulina y la epinefrina.
* Receptores intracelulares: Estos se encuentran dentro de la célula, a menudo en el citoplasma o el núcleo. Se activan por hormonas solubles en lípidos como las hormonas esteroides (por ejemplo, estrógeno, testosterona) que pueden cruzar la membrana celular.
Una vez que una hormona se une a su receptor, desencadena una cascada de eventos intracelulares, lo que lleva a respuestas celulares específicas, como:
* Cambios en la expresión génica
* Activación de enzimas
* Alteración de la permeabilidad de la membrana celular
* Contracción o relajación muscular
* Secreción de otras sustancias
Por lo tanto, la unión de hormonas a los receptores es el primer paso en una vía de señalización compleja que finalmente da como resultado los efectos fisiológicos de la hormona.