* Los genes controlan el crecimiento y el desarrollo: Los genes proporcionan el plan de cómo una planta crece y se desarrolla. Esto incluye factores como:
* alargamiento del tallo: Algunos genes determinan cuánto tiempo crece un tallo.
* Tamaño y forma de la hoja: Los genes dictan el tamaño, la forma e incluso el número de folletos en una hoja.
* Patrones de ramificación: Los genes controlan dónde y con qué frecuencia se forman las ramas.
* Morfología de las flores: Los genes influyen en el tamaño, la forma y el color de la flor.
* Estructura raíz: La forma y el alcance del sistema de raíces de una planta también están influenciados genéticamente.
* Mutaciones y variación genética: Las mutaciones (cambios en la secuencia de ADN) pueden ocurrir naturalmente o introducirse a través de la reproducción selectiva o la ingeniería genética. Estas mutaciones pueden conducir a:
* nuevas formas y formas: Una mutación puede hacer que una planta tenga un crecimiento más compacto, hojas más anchas o diferentes arreglos florales.
* Características mejoradas: Algunas mutaciones pueden conducir a plantas con rasgos deseables como resistencia a las enfermedades o mejores rendimientos.
* Frazamiento selectivo: Los humanos han estado criando selectivamente plantas durante siglos para cultivar los rasgos deseados, incluida la forma. Al elegir plantas con formas específicas y cruzarlas, podemos mejorar esas características durante las generaciones.
* Ingeniería genética: Esta tecnología permite a los científicos modificar directamente los genes de una planta. Ellos pueden:
* Introducir genes: Introducir genes de otras especies para crear formas novedosas.
* Modifique los genes existentes: Altere los genes existentes a la forma y el tamaño del ajuste fino.
Ejemplos:
* variedades de tomate: Desde tomates cherry hasta tomates de buzo, el tamaño y la forma de los tomates se han alterado drásticamente a través de la cría selectiva.
* col rizada y repollo: Ambos son cultivares de la misma especie (Brassica oleracea), pero la variación genética ha resultado en diferencias dramáticas en sus formas de hoja.
* Plantas ornamentales: Muchas plantas ornamentales populares han sido criadas para formas de flores específicas, patrones de hojas o hábitos de crecimiento.
Conclusión: La genética juega un papel fundamental en la determinación de la forma de una planta. A través de la variación natural, la cría selectiva y la ingeniería genética, podemos influir y modificar las formas de nuestras plantas, lo que lleva a la diversidad de formas que vemos en el reino vegetal.