Nutrientes esenciales:
* Carbon: Utilizado para construir estructuras celulares y producción de energía.
* nitrógeno: Utilizado para construir proteínas y ácidos nucleicos.
* fósforo: Utilizado para construir ácidos nucleicos y membranas celulares.
* Sulfur: Utilizado para construir proteínas y algunas vitaminas.
* potasio: Utilizado para la actividad enzimática y el equilibrio osmótico.
* Magnesio: Utilizado para la actividad enzimática y la función del ribosoma.
* Calcio: Utilizado para la estructura de la pared celular en algunas bacterias.
* Iron: Utilizado para el transporte de electrones en la respiración.
* Elementos de seguimiento: Otros minerales necesarios en pequeñas cantidades, como zinc, cobre y manganeso.
Fuente de energía:
* Organotrophs: Obtenga energía de compuestos orgánicos, como azúcares, grasas y proteínas.
* Fotótrofos: Obtenga energía de la luz a través de la fotosíntesis.
* Quimotrofos: Obtenga energía de compuestos inorgánicos, como sulfuro de hidrógeno o metano.
Condiciones físicas:
* Temperatura: Las bacterias tienen rangos de temperatura óptimos para el crecimiento, y algunos prefieren el frío, otras cálidas y algunos incluso ambientes extremadamente calientes.
* ph: Las bacterias tienen rangos de pH óptimos, con algunos prosperos en ambientes ácidos, otros en ambientes alcalinos y otros en pH neutro.
* oxígeno: Algunas bacterias requieren oxígeno para la respiración (aerobios), otras están envenenadas por oxígeno (anaerobios) y otros pueden sobrevivir con o sin oxígeno (anaerobios facultativos).
* agua: Las bacterias requieren agua para disolver nutrientes y para procesos metabólicos.
Otros factores:
* Área de superficie: Las bacterias necesitan una superficie para adherirse al crecimiento, como la superficie de un alimento, un cuerpo humano o un equipo.
* Competencia: Las bacterias pueden competir con otras especies por recursos, como nutrientes y espacio.
* Depredación: Las bacterias pueden ser prisas por otros organismos, como los protozoos y los virus.
Comprender estos factores es esencial para controlar el crecimiento bacteriano en varios entornos, como en alimentos, entornos médicos y procesos industriales. Al manipular estos factores, podemos fomentar o desalentar el crecimiento bacteriano según sea necesario.