1. Clima: Este es el factor más significativo. Los biomas se definen en gran medida por su clima, que incluye:
* Temperatura: Diferentes biomas tienen rangos y fluctuaciones de temperatura distintas durante todo el año. Esto dicta qué plantas y animales pueden sobrevivir en un área determinada.
* Precipitación: La cantidad y distribución de la lluvia influyen directamente en los tipos de vegetación y el ecosistema general.
* luz solar: La cantidad de luz solar que recibe un bioma afecta la tasa de fotosíntesis y, por lo tanto, la productividad del ecosistema.
2. Geografía/Topografía: Las características físicas de una región también juegan un papel crucial en la configuración de los biomas:
* Elevación: Las elevaciones más altas generalmente experimentan temperaturas más frías y diferentes patrones de precipitación, lo que lleva a comunidades únicas de plantas y animales.
* Latitud: Los biomas a menudo se organizan en bandas latitudinales, con diferentes condiciones climáticas que resultan en ecosistemas distintos.
* Proximidad al agua: Las áreas costeras experimentan diferentes patrones de temperatura y precipitación en comparación con las regiones interiores, influyendo en el desarrollo de biomas específicos.
Estos dos factores, clima y geografía, interactúan de maneras complejas para determinar las características de un bioma particular.