Aquí hay un desglose de por qué:
* División celular normal: En un organismo saludable, la división celular está estrechamente regulada. Las células solo se dividen cuando es necesario para el crecimiento, la reparación o el reemplazo. Hay puntos de control en el ciclo celular para garantizar la precisión y evitar errores.
* División de células cancerosas: En el cáncer, esta regulación se rompe. Las células comienzan a dividirse incontrolablemente, ignorando las señales normales para que se detengan. Esto lleva a:
* Formación tumoral: Las células acumulantes forman una masa llamada tumor.
* Invasión y metástasis: Las células cancerosas pueden invadir los tejidos cercanos y propagarse a partes distantes del cuerpo (metástasis).
Factores clave que contribuyen a la división celular no controlada:
* Mutaciones en genes: Los cambios en los genes que controlan el crecimiento y la división celular pueden conducir al cáncer. Estas mutaciones pueden ser heredadas o adquiridas a través de exposiciones ambientales.
* Disfunción del sistema inmune: El sistema inmune normalmente elimina las células anormales, pero puede debilitarse o no poder reconocer las células cancerosas.
Consecuencias de la división celular no controlada:
* Daño tisular: El crecimiento no controlado de las células cancerosas puede dañar los tejidos y órganos circundantes.
* Pérdida funcional: Las células cancerosas pueden interrumpir la función normal de los órganos y los sistemas.
* Muerte: En etapas avanzadas, el cáncer puede ser potencialmente mortal.
Nota importante: Es crucial entender que no todos los tumores son cancerosos. Los tumores benignos crecen lentamente y no se propagan, mientras que los tumores malignos son cancerosos y pueden invadir y metástasis.