1. ciclo lítico: Este es un método más agresivo. El virus invade la célula huésped, se hace cargo de su maquinaria e inmediatamente comienza a producir nuevos componentes virales. La célula huésped luego se abre (lises), liberando cientos o incluso miles de nuevas partículas de virus para infectar otras células. Piense en ello como el virus secuestrando la fábrica de la célula para producir más copias de sí misma.
2. Ciclo lisogénico: Este es un enfoque más sigiloso. El ADN viral se integra en el ADN de la célula huésped, volviéndose latente. Permanece inactivo durante un período, replicando junto con el ADN de la célula huésped cada vez que la célula se divide. Sin embargo, en algún momento, puede desencadenar el ciclo lítico, lo que lleva a la producción y liberación de nuevos virus. Piense en ello como el virus que se esconde dentro del código de la celda host, esperando el momento adecuado para atacar.