1. Discrepancia de ubicación:
* El ADN se encontró principalmente en el núcleo de las células, mientras que se sabía que la síntesis de proteínas ocurría en el citoplasma. Esta separación espacial sugirió que era necesaria una molécula intermedia para llevar la información genética del núcleo al núcleo a los ribosomas en el citoplasma donde se realizan proteínas.
2. Diferencias químicas:
* El ADN es una larga cadena de nucleótidos compuestos de azúcar de desoxirribosa, grupos fosfato y las bases nitrogenas adenina, guanina, citosina y timina.
* Las proteínas están hechas de aminoácidos, un tipo de molécula completamente diferente. Las diferencias estructurales entre el ADN y las proteínas hicieron que pareciera poco probable que uno pudiera traducirse directamente al otro.
3. El "dogma central" de la biología molecular:
* En los primeros días de la biología molecular, los científicos ya estaban comenzando a comprender el papel del ARN en varios procesos celulares.
* Surgió el concepto de un "dogma central", lo que sugiere que la información genética fluye de ADN a ARN a proteína. Esta idea, aunque todavía se refina hoy, proporcionó un marco para comprender la relación entre estas moléculas.
4. Observaciones experimentales:
* Los experimentos en las décadas de 1950 y 1960, especialmente por François Jacob y Jacques Monod, mostraron que las moléculas de ARN estaban involucradas en la síntesis de proteínas.
* Estos investigadores descubrieron ARN mensajero (ARNm), que lleva el código genético del ADN en el núcleo al núcleo al ribosomas en el citoplasma.
5. La complejidad de la síntesis de proteínas:
* El proceso de síntesis de proteínas es altamente complejo, que requiere múltiples pasos y diferentes tipos de moléculas de ARN (ARNm, ARNt, ARNr). Esta complejidad sugirió una vía más indirecta que una traducción directa del ADN a la proteína.
Estas líneas de evidencia llevaron a los investigadores a plantear la hipótesis de que una molécula intermedia, como el ARN, debe estar involucrada en la traducción del código genético del ADN a las proteínas. Esta hipótesis fue confirmada posteriormente por el descubrimiento del ARNm y la aclaración del proceso de transcripción y traducción.