He aquí por qué:
* herencia: Nuestros genes juegan un papel importante en la determinación de nuestra altura potencial. Los padres transmiten sus genes a sus hijos, que contienen instrucciones de crecimiento y desarrollo.
* entorno: Sin embargo, los factores ambientales también juegan un papel crucial en cuán altos crecemos. Estos incluyen:
* Nutrición: Una dieta equilibrada rica en nutrientes esenciales como proteínas, calcio y vitaminas es vital para un crecimiento saludable.
* Salud: Las enfermedades y las condiciones crónicas pueden afectar negativamente el crecimiento.
* dormir: El sueño adecuado es esencial para la liberación de hormonas de crecimiento.
* Ejercicio: La actividad física promueve la densidad ósea y el desarrollo muscular.
Por lo tanto, mientras que la genética proporciona un plan para nuestra altura potencial, los factores ambientales determinan qué tan cerca alcanzamos ese potencial.