Factores bióticos:
* Disponibilidad de alimentos: La cantidad y los tipos de fuentes de alimentos influyen directamente en la que los animales pueden sobrevivir y prosperar.
* Depredación: La presencia de depredadores afecta a las poblaciones de presas, dando forma a los tipos y un número de animales presentes.
* Competencia: La competencia por recursos como alimentos, refugio y compañeros puede limitar el tamaño de la población de ciertas especies.
* Parasitismo: Los parásitos pueden afectar la salud y la supervivencia de los animales, afectando su número y distribución.
* Enfermedad: Las enfermedades pueden propagarse rápidamente a través de poblaciones animales, causando una disminución significativa de la población.
Factores abióticos:
* Clima: Factores como la temperatura, la lluvia y la luz solar afectan la disponibilidad de alimentos, agua y hábitats adecuados.
* Topografía: Las características físicas de un área, como la elevación, la pendiente y el tipo de suelo, influyen en los tipos de hábitats presentes.
* Disponibilidad de agua: El acceso al agua dulce es crucial para muchos animales.
* desastres naturales: Los eventos como incendios forestales, inundaciones y sequías pueden alterar drásticamente las poblaciones de animales.
Otros factores:
* Actividad humana: La destrucción del hábitat, la contaminación y la introducción de especies invasoras pueden afectar significativamente la dinámica del ecosistema.
* Historia evolutiva: La historia evolutiva de una región influye en los tipos de animales que están presentes.
En resumen:
Los tipos y el número de animales en un ecosistema están determinados por una interacción compleja de factores bióticos y abióticos. Estos factores crean nichos ecológicos específicos que diferentes animales están adaptados para ocupar. Comprender estos factores es crucial para proteger la biodiversidad y garantizar la salud y la estabilidad de los ecosistemas.