El entorno:
* Air: Los microorganismos como las bacterias, los hongos y los virus flotan en el aire que respiramos.
* agua: Desde océanos hasta lagos y ríos, los microorganismos prosperan en todo tipo de agua.
* suelo: El suelo está repleto de bacterias, hongos y otros microorganismos que ayudan a descomponer la materia orgánica.
* comida: Los microorganismos se pueden encontrar en y dentro de los alimentos que comemos. Algunos son beneficiosos (como la levadura en el pan), mientras que otros pueden causar deterioro o enfermedades transmitidas por los alimentos.
en y dentro de nosotros:
* Nuestros cuerpos: Nuestros cuerpos albergan billones de microorganismos, conocidos colectivamente como el microbioma. La mayoría son beneficiosos, ayudando con la digestión, la función inmune e incluso la salud mental.
* Nuestra piel: Nuestra piel está cubierta de una comunidad diversa de microorganismos que nos ayudan a protegernos de los invasores dañinos.
* Nuestra boca: Nuestras bocas son un refugio para las bacterias, que pueden contribuir a problemas dentales si no se controlan adecuadamente.
* Nuestro sistema digestivo: El intestino es el hogar de un microbioma vasto y diverso, que juega un papel crucial en la descomposición de los alimentos y la absorción de nutrientes.
Otros lugares:
* Animales: Los animales también tienen sus propios microbiomas, que pueden influir en su salud y comportamiento.
* Plantas: Las plantas también interactúan con microorganismos, tanto beneficiosos como dañinos, en el suelo y en sus superficies.
* entornos extremos: Los microorganismos son notablemente adaptables e incluso pueden sobrevivir en entornos duros como aguas termales, glaciares y respiraderos de aguas profundas.
Esencialmente, los microorganismos están en todas partes, desempeñan papeles cruciales en el mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas e influyen en la salud de los humanos y el planeta.