Los organismos vivos se distinguen de las cosas no vivas por un conjunto de características definitorias. Estas características, a menudo llamadas "siete características de la vida", son:
1. Organización: Los organismos vivos están altamente organizados, con las células como sus unidades estructurales y funcionales básicas. Exhiben una jerarquía de organización desde átomos hasta biomoléculas, orgánulos, células, tejidos, órganos, sistemas de órganos y, finalmente, todo el organismo.
2. Metabolismo: Todos los organismos vivos llevan a cabo procesos metabólicos. Esto implica reacciones químicas dentro del organismo, incluido tanto el anabolismo (construcción de moléculas complejas) como el catabolismo (descomponiendo moléculas complejas). El metabolismo permite a los organismos adquirir y utilizar energía para el crecimiento, la reparación y el movimiento.
3. Homeostasis: Los organismos vivos mantienen un entorno interno estable a pesar de los cambios externos. Esto se logra a través de varios mecanismos reguladores que mantienen factores como la temperatura, el pH y el equilibrio del agua dentro de los límites específicos.
4. Crecimiento y desarrollo: Los organismos vivos aumentan en tamaño y complejidad con el tiempo. El crecimiento implica un aumento en el número de células o el tamaño de las células individuales. El desarrollo implica cambios en la estructura y función del organismo a medida que madura.
5. Reproducción: Los organismos vivos producen nuevos individuos de la misma especie a través de la reproducción sexual o asexual. Esto asegura la continuación de la especie.
6. Adaptación: Los organismos vivos evolucionan con el tiempo en respuesta a los cambios en su entorno. Estas adaptaciones, que pueden ser estructurales, conductuales o fisiológicas, ayudan a los organismos a sobrevivir y reproducirse en su entorno.
7. Respuesta a los estímulos: Los organismos vivos responden a los cambios en su entorno, tanto internos como externos. Estas respuestas pueden ser simples, como una planta que se gira hacia la luz solar, o compleja, como la respuesta de lucha o vuelo de un animal al peligro.
Notas importantes:
* Estas siete características no son independientes entre sí, sino más bien interconectadas y contribuyen a la complejidad general de la vida.
* Los virus, que se consideran no vivos, poseen algunas de estas características, como la organización y la reproducción, pero carecen de otros como el metabolismo y la homeostasis.
* Algunos argumentan que las características como la capacidad de respuesta y la adaptación son expresiones más complejas de las otras características en lugar de ser rasgos separados.
Comprender estas características nos permite definir la vida y diferenciarla de las entidades no vivas. También proporcionan un marco para estudiar la diversidad y la complejidad del mundo vivo.