He aquí por qué:
* ADN como un plan: El ADN contiene las instrucciones genéticas para construir y mantener un organismo. Cuanto más similares son las secuencias de ADN, más similares son las instrucciones y, por lo tanto, más similares son los organismos.
* Relaciones evolutivas: El ADN cambia con el tiempo debido a mutaciones. La acumulación de estos cambios proporciona un reloj molecular, lo que permite a los científicos estimar cuánto tiempo hace que dos especies compartían un antepasado común. Cuanto más similar sea el ADN, más recientemente compartieron un antepasado común, lo que significa que están más estrechamente relacionados.
Sin embargo, hay algunas advertencias importantes:
* Evolución convergente: A veces, las especies no relacionadas pueden desarrollar rasgos similares debido a la adaptación a entornos similares. Esto puede conducir a funciones similares, incluso con diferentes secuencias de ADN.
* Los genes diferentes evolucionan a diferentes tasas: Algunos genes cambian muy lentamente, mientras que otros acumulan mutaciones rápidamente. Por lo tanto, comparar genes específicos podría no siempre reflejar con precisión la relación evolutiva general entre las especies.
* ADN no codificante: Una gran parte de nuestro ADN no codifica las proteínas y tiene menos influencia directa en nuestros rasgos. Todavía puede ser útil para el análisis evolutivo, pero debe interpretarse cuidadosamente.
En conclusión: Si bien la similitud de ADN es una herramienta poderosa para comprender las relaciones evolutivas, es importante considerar estos matices al interpretar los resultados.