1. Digestión: Las bacterias en nuestro intestino nos ayudan a romper los alimentos, especialmente la fibra, que nuestros cuerpos no pueden digerir por su cuenta. Este proceso libera nutrientes y vitaminas esenciales.
2. Producción de alimentos: Las bacterias se utilizan para crear una amplia variedad de alimentos que disfrutamos, que incluyen yogurt, queso, chucrut e incluso pan. Desempeñan un papel clave en la fermentación, que cambia el sabor y la textura de estos alimentos.
3. bioremediación: Algunas bacterias pueden romper contaminantes y toxinas en el medio ambiente. Este proceso, conocido como bioremediación, puede ayudar a limpiar el suelo y el agua contaminados.