1. Replicación y lisis de células huésped:
* Infección: Los fagos se unen a receptores específicos en la superficie de las bacterias.
* Entrada: Inyectan su material genético (ADN o ARN) en la célula bacteriana.
* Replicación: El código genético del fago se hace cargo de la maquinaria bacteriana, lo que obliga a la célula huésped a producir nuevos componentes de fago.
* ensamblaje: Estos componentes se autoensamblan en nuevos fagos.
* lisis: Los fagos recién formados eventualmente hacen que la célula bacteriana estalla, liberando una nueva generación de fagos para infectar más bacterias.
2. Regulación de poblaciones bacterianas:
* Selección natural: Los fagos pueden actuar como una presión selectiva, favoreciendo bacterias que han evolucionado mecanismos de resistencia. Esto puede conducir a la diversificación de poblaciones bacterianas.
* Control de la población: Al lisear bacterias infectadas, los fagos pueden ayudar a regular el tamaño y la composición de las comunidades bacterianas. Esto es particularmente importante para mantener el equilibrio de bacterias en el intestino y otros ecosistemas.
3. Transferencia de genes horizontales:
* Transducción: Los fagos a veces pueden empaquetar accidentalmente fragmentos de ADN bacteriano durante la replicación. Cuando infectan otra bacteria, pueden transferir este ADN, lo que lleva a la propagación de genes, incluidos los genes de resistencia a los antibióticos.
4. Aplicaciones:
* biocontrol: Los fagos se están explorando como una alternativa natural a los antibióticos para controlar las infecciones bacterianas.
* Terapia de fago: La terapia con fagos implica el uso de fagos para tratar infecciones bacterianas, particularmente aquellas resistentes a los antibióticos.
* Biotecnología: Los fagos se utilizan como herramientas para la ingeniería genética y la entrega de genes en las bacterias.
5. Importancia ecológica:
* Ciclismo de nutrientes: La lisis mediada por fago puede liberar nutrientes de bacterias, contribuyendo a los ciclos de nutrientes en varios ecosistemas.
* Ecosistemas marinos: Los fagos son abundantes en el océano y juegan un papel importante en la configuración de la comunidad microbiana e influyen en el ciclo de carbono.
En resumen, los bacteriófagos son jugadores esenciales en el mundo microbiano. Son poderosos agentes de la evolución bacteriana, contribuyen a la estabilidad del ecosistema y tienen un gran potencial para aplicaciones en medicina y biotecnología.