* Nucleótidos: El ADN está compuesto por cuatro bloques de construcción llamados nucleótidos:adenina (A), timina (T), guanina (G) y citosina (C).
* secuencia: El orden de estos nucleótidos en una molécula de ADN es como un código. Esta secuencia determina las instrucciones para construir y mantener un organismo.
* genes: Los segmentos específicos de ADN, llamados genes, contienen las instrucciones para crear proteínas. Las proteínas son los caballos de batalla de las células, que realizan una amplia variedad de funciones.
* Variaciones: La secuencia de nucleótidos dentro de los genes puede variar ligeramente entre individuos y especies. Estas variaciones crean diferentes versiones de proteínas, lo que puede conducir a diferencias en los rasgos, como el color de los ojos, la altura o la susceptibilidad a la enfermedad.
Así es como las variaciones en el ADN crean diferentes formas de vida:
1. Mutaciones: Los cambios en la secuencia de ADN pueden ocurrir a través de errores aleatorios durante la replicación del ADN, conocido como mutaciones. Estas mutaciones pueden introducir nuevas variaciones en el conjunto de genes.
2. Selección natural: Los organismos con variaciones que los hacen mejor adaptados a su entorno tienen más probabilidades de sobrevivir y reproducirse, transmitiendo sus genes beneficiosos a su descendencia. Con el tiempo, este proceso puede conducir a la evolución de nuevas especies.
3. Recombinación genética: Durante la reproducción sexual, los genes se barajan y recombinan, creando nuevas combinaciones de rasgos en la descendencia. Este proceso aumenta la diversidad genética y alimenta la evolución.
En resumen: El orden y la disposición de los nucleótidos dentro del ADN son la principal fuente de variación que conduce a la increíble diversidad de la vida en la Tierra. Estas variaciones, combinadas con la selección natural y la recombinación genética, impulsan el proceso evolutivo, lo que resulta en la amplia gama de especies que observamos hoy.