1. Reconociendo células infectadas o anormales:
* Falta MHC I: Las células NK detectan la presencia de células infectadas o cancerosas buscando la ausencia de complejo de histocompatibilidad principal clase I (MHC I) proteínas en la superficie de las células. Las moléculas de MHC I normalmente presentan fragmentos de proteínas encontrados dentro de una célula, lo que permite que el sistema inmune identifique sus propias células. Las células infectadas o cancerosas a menudo regulan negativamente la expresión de MHC I, señalando a las células NK que algo está mal.
* Señales de estrés: Las células NK también reconocen señales de estrés liberado por células infectadas o cancerosas, como moléculas de superficie celular alteradas o la producción de citocinas específicas (proteínas de señalización).
2. Iniciando ataque:
* asesinato directo: Una vez que las células NK identifican un objetivo, matan directamente la célula infectada o cancerosa a través de dos mecanismos principales:
* liberación de perforina y granzima: Las células NK liberan perforin , una proteína que forma poros en la membrana de la célula objetivo. Luego, liberan granzima , una familia de enzimas que ingresan a la célula a través de los poros y activan la muerte celular programada (apoptosis).
* Señalización del receptor de muerte: Las células NK también pueden desencadenar directamente la apoptosis en las células diana al interactuar con receptores de muerte en su superficie.
* Producción de citocinas: Las células NK también secretan citocinas , como el interferón gamma (IFN-γ) y el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), que ayudan a activar otras células inmunes, mejorar la inflamación y controlar aún más la infección.
3. Papel en la respuesta inmune:
* Defensa temprana: Las células NK son uno de los primeros en responder a la infección, que actúan rápidamente para controlar la propagación de los patógenos antes de que el sistema inmune adaptativo (células T y células B) pueda montar una respuesta específica.
* Vigilancia tumoral: Las células NK juegan un papel crucial en la vigilancia inmune de los tumores, evitando el crecimiento y la propagación de las células cancerosas.
* Regulación inmune: Las células NK también pueden ayudar a regular la respuesta inmune adaptativa, asegurando que esté dirigida adecuadamente y no se vuelva excesiva.
En general, las células NK son esenciales para mantener la homeostasis inmune y proteger al cuerpo de varias amenazas. Actúan como una primera línea crucial de defensa contra la infección y pueden contribuir a la inmunidad innata y adaptativa.