1. Heredable: La característica debe transmitirse de los padres a la descendencia a través de genes. Esto asegura que el rasgo se pueda propagar a través de las generaciones.
2. Variable: Debe haber variación en el rasgo dentro de una población. Si todos los individuos tienen la misma característica, no hay base para que la selección actúe sobre.
3. Influenciado por la selección natural: La característica debe tener un efecto en la supervivencia, la reproducción o la capacidad de un individuo para transmitir genes. Esto significa que el rasgo debe influir en la aptitud del individuo.
Aquí hay un desglose de estos criterios:
* heredabilidad: Imagine una población de conejos con diferentes colores de pelaje. Si el color del abrigo está determinado por los genes, la descendencia heredará el color de sus padres. Esto permite que el rasgo persista en la población durante generaciones.
* Variabilidad: Si todos los conejos fueran el mismo color marrón, no habría ninguna variación en el color del abrigo. Sin embargo, si algunos conejos son marrones, algunos son blancos y otros son negros, entonces la selección natural puede actuar sobre esta variación.
* Selección natural: Si los conejos blancos están mejor camuflados en un ambiente nevado, es más probable que sobrevivan y reproducen, pasando el gen de la bata blanca a su descendencia. Con el tiempo, el rasgo de la bata blanca se volverá más común en la población.
Nota importante: Es crucial comprender que la evolución no es un proceso dirigido. Está impulsado por mutaciones aleatorias y la presión selectiva del medio ambiente. Los rasgos no evolucionan "porque son necesarios". Evolucionan porque ofrecen una ventaja en un entorno particular.