1. Respiración celular: Esta es la función principal de las mitocondrias. Desglosan la glucosa (azúcar) en presencia de oxígeno para producir ATP (trifosfato de adenosina), la moneda de energía primaria de la célula. Este proceso, conocido como respiración aeróbica, es esencial para todas las actividades celulares, desde la contracción muscular hasta la síntesis de proteínas.
2. Regulación de la muerte celular (apoptosis): Las mitocondrias juegan un papel crucial en la muerte celular programada. Liberan ciertas moléculas (como el citocromo c) que desencadenan la cascada apoptótica, un proceso estrictamente controlado que elimina las células dañadas o no deseadas.
3. Señalización de calcio: Las mitocondrias ayudan a regular la concentración de iones de calcio dentro de la célula. El calcio es una molécula mensajera importante que juega un papel en varios procesos celulares, incluida la contracción muscular, la neurotransmisión y la señalización celular.
4. Producción de calor: En algunos tejidos, como la grasa marrón, las mitocondrias están involucradas en la generación de calor, ayudando a mantener la temperatura corporal.
5. Síntesis de moléculas esenciales: Las mitocondrias sintetizan ciertas moléculas esenciales, como el hemo (un componente de la hemoglobina) y algunos aminoácidos.
6. Diferenciación y desarrollo celular: Las mitocondrias contribuyen a las funciones especializadas de diferentes células durante el desarrollo.
7. Respuesta al estrés celular: Las mitocondrias son sensibles al estrés celular y pueden desencadenar mecanismos de protección para ayudar a la célula a hacer frente al daño por toxinas, infecciones u otras amenazas.
En resumen, las mitocondrias son esenciales para la supervivencia y la función celular, desempeñando roles críticos en la producción de energía, señalización celular, muerte celular y otros procesos vitales.