1. Uniones apretadas: Estas uniones forman un sello entre las células, evitando la fuga de fluidos y moléculas entre ellos. Son cruciales para mantener la integridad de los tejidos como el revestimiento del tracto digestivo y la barrera hematoencefálica.
2. Adherentes de las uniones: Estas uniones proporcionan una fuerte adhesión entre las células, manteniéndolas juntas. Están anclados al citoesqueleto, proporcionando soporte estructural y habilitando la comunicación de células celulares.
3. Desmosomas: Estas uniones son similares a las uniones adherentes, pero proporcionan una adhesión aún más fuerte. Se encuentran en tejidos sometidos a estrés mecánico, como la piel y el músculo cardíaco.
4. Jueces Gap: Estas uniones permiten la comunicación directa entre las celdas. Forman canales que conectan el citoplasma de las células adyacentes, permitiendo el paso de pequeñas moléculas, iones y señales eléctricas. Las uniones brechas son importantes para coordinar actividades como la contracción muscular y el desarrollo de tejidos.
Otros factores:
* Señalización de células: Las células se comunican entre sí usando señales químicas, como hormonas y neurotransmisores. Estas señales pueden influir en el comportamiento y la actividad de las células vecinas.
* Matriz extracelular: Esta red de proteínas y carbohidratos rodea las células y proporciona soporte estructural. También puede influir en el comportamiento y la comunicación celular.
En resumen, la coordinación de actividades entre las células animales adyacentes se facilita por una combinación de complejos de unión, señalización celular y la matriz extracelular. Estos mecanismos aseguran que las células trabajen juntas de manera efectiva para mantener la función tisular y la salud general del organismo.