* Intercambio de materia y energía: Los organismos vivos intercambian constantemente materia y energía con su entorno. Toman nutrientes y oxígeno, y liberan productos de desecho y calor.
* no en equilibrio: Los sistemas cerrados tienden hacia el equilibrio, un estado de equilibrio. Los organismos vivos mantienen activamente un estado de desequilibrio, lo que requiere un flujo constante de materia y energía para mantener los procesos de vida.
* Ejemplo: Una planta toma la luz solar, el agua y el dióxido de carbono para producir alimentos. Libera el oxígeno como subproducto. Este intercambio de materia y energía es esencial para su supervivencia.
Sistemas cerrados están aislados de su entorno, lo que significa que no intercambian materia ni energía con el mundo exterior. Esto los hace muy diferentes de los organismos vivos.
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