fibroblastos: Estas son las células más abundantes en la dermis. Son responsables de producir colágeno, elastina y otros componentes de la matriz extracelular que le dan a la piel su estructura y resistencia.
mastocitos: Estas células liberan histamina y otros productos químicos involucrados en reacciones alérgicas e inflamación. También juegan un papel en la curación de heridas.
Macrófagos: Estas son células inmunes que envuelven y destruyen bacterias, virus y otras sustancias extrañas.
células dendríticas: Estas son células inmunes que presentan antígenos a las células T, iniciando una respuesta inmune.
linfocitos: Estos son glóbulos blancos que juegan un papel en la respuesta inmune.
Células de músculo liso: Estas células son responsables de controlar la contracción de los vasos sanguíneos y los folículos pilosos.
Células de Schwann: Estas células forman la vaina de la mielina alrededor de las fibras nerviosas, lo que ayuda a aislar y acelerar la transmisión del impulso nervioso.
melanocitos: Aunque estas células se encuentran principalmente en la epidermis, tienen extensiones que alcanzan la dermis. Producen melanina, el pigmento que le da a la piel su color.
Además de estas células, la dermis también contiene una red de vasos sanguíneos, vasos linfáticos y nervios.
Es importante tener en cuenta que la dermis es un tejido dinámico que constantemente cambia y se renueva. Las células dentro de la dermis se dividen, migran y mueren constantemente, contribuyendo a la capacidad de la piel para sanar y adaptarse a los cambios ambientales.