Así es como la teoría de la evolución de Darwin por selección natural explica la evolución convergente:
1. entornos similares: Diferentes especies que habitan en ambientes similares enfrentan desafíos similares y presiones selectivas. Por ejemplo, las especies que viven en los desiertos deben conservar el agua.
2. Evolución independiente: Las especies evolucionan de forma independiente, pero la selección natural favorece a las personas con rasgos que mejor se adaptan a su entorno.
3. rasgos análogos: A través de la evolución independiente, las especies no relacionadas pueden desarrollar rasgos similares que cumplan la misma función, a pesar de tener diferentes historias evolutivas. Estos se llaman rasgos análogos .
Ejemplos de evolución convergente:
* delfines y tiburones: Ambos son aerodinámicos, nadadores rápidos con aletas y colas. Sin embargo, los delfines son mamíferos y los tiburones son peces, lo que indica que evolucionaron estos rasgos de forma independiente.
* Cactus y Euphorbia: Ambas plantas viven en ambientes áridos y han evolucionado tallos gruesos, espinas y hojas reducidas para conservar el agua.
* Alas de murciélagos, pájaros e insectos: Cada uno evolucionó independientemente para el vuelo.
Puntos clave:
* La evolución convergente demuestra que entornos similares pueden impulsar la evolución de rasgos similares, incluso en especies no relacionadas.
* Destaca el poder de la selección natural en la configuración de los organismos para adaptarse a su entorno.
* Proporciona evidencia de la evolución independiente de las especies y la ascendencia común de la vida.
El propio Darwin reconoció este fenómeno y lo usó para apoyar su teoría de la evolución. Señaló que entornos similares podrían producir adaptaciones similares, incluso en especies no relacionadas, lo que demuestra el poder de la selección natural en la evolución de la conducción.