1. Registro fósil:
* Evidencia: El registro fósil proporciona una historia tangible de la vida en la tierra. Muestra cómo los organismos han cambiado con el tiempo, de simple a complejo, y cómo las especies extintas están relacionadas con las vivas. Los fósiles de transición, como Archaeopteryx (un dinosaurio similar a un pájaro), demuestran vínculos evolutivos entre grupos.
* Ejemplos: La evolución de los caballos desde pequeños antepasados de múltiples dedos hasta el moderno caballo individual se puede rastrear a través de una serie de fósiles.
2. Anatomía comparativa:
* Evidencia: La comparación de la anatomía de diferentes especies revela similitudes y diferencias. Las estructuras homólogas (por ejemplo, los huesos en las extremidades anteriores de humanos, murciélagos, ballenas y caballos) sugieren ascendencia común. Las estructuras análogas (por ejemplo, alas de aves e insectos) sirven funciones similares pero tienen diferentes estructuras subyacentes, que muestran evolución convergente.
* Ejemplos: La estructura ósea similar en las extremidades anteriores de diferentes mamíferos apunta a un antepasado compartido.
3. Biogeografía:
* Evidencia: La distribución de especies en todo el mundo proporciona información sobre la evolución. Los organismos en las islas a menudo se parecen a especies en el continente más cercano, lo que sugiere que evolucionaron de esos antepasados continentales. Las barreras geográficas pueden conducir a especies únicas que evolucionan de forma aislada.
* Ejemplos: La fauna marsupial única de Australia sugiere que estos mamíferos evolucionaron de forma aislada de otros continentes.
4. Biología y genética moleculares:
* Evidencia: El análisis de las secuencias de ADN y proteínas revela similitudes y diferencias entre las especies. Las especies estrechamente relacionadas comparten más similitudes en su composición genética que las especies distantemente relacionadas. Los relojes moleculares pueden estimar el tiempo de divergencia entre las especies basadas en las tasas de mutación.
* Ejemplos: El código genético es casi universal en todos los organismos vivos, lo que indica un antepasado compartido. Los humanos y los chimpancés comparten más del 98% de sus secuencias de ADN.
Estas cuatro áreas de estudio, junto con otras como embriología y biomecánica, proporcionan un cuerpo de evidencia robusto y multifacético de evolución.