* cruzando: Durante la meiosis, los cromosomas homólogos intercambian material genético a través de un proceso llamado cruce. Esto baraja alelos (versiones de genes) y crea nuevas combinaciones, aumentando la variación genética dentro de una población.
* surtido independiente: Durante la meiosis, los cromosomas se separan al azar, lo que resulta en diferentes combinaciones de cromosomas maternos y paternos en cada gameto (esperma o huevo). Esto aumenta aún más la variedad de posibles combinaciones genéticas.
Esta mayor diversidad genética es esencial para la evolución porque:
* Adaptación: Permite que las poblaciones se adapten a entornos cambiantes. Es más probable que las personas con variaciones genéticas beneficiosas sobrevivan y se reproduzcan, pasando esas variaciones a su descendencia.
* Selección natural: La selección natural actúa sobre el grupo diverso de rasgos genéticos, seleccionando para los individuos más aptos, que luego se reproducen y pasan sus genes.
* Supervivencia: La diversidad genética protege a las poblaciones de la extinción. Si se produce una enfermedad o cambio ambiental, es más probable que una población diversa tenga individuos con genes que confieren resistencia o resiliencia.
En resumen, la meiosis es crucial para la evolución porque genera la variación genética sobre la cual la selección natural actúa, lo que permite que las poblaciones se adapten y sobrevivan con el tiempo.