razones:
* Restricciones funcionales: Las proteínas están directamente involucradas en procesos celulares, como catálisis, transporte y señalización. Los cambios en la secuencia de proteínas pueden interrumpir estas funciones, lo que lleva a efectos nocivos. Por lo tanto, las secuencias de proteínas se someten a una presión evolutiva más fuerte para mantener su integridad.
* redundancia en el código genético: Hay múltiples codones que codifican el mismo aminoácido. Esta redundancia permite alguna variación en las secuencias de ADN sin afectar la secuencia de proteínas resultante.
* Estructura y función de proteínas: La estructura tridimensional de una proteína es crucial para su función. Incluso pequeños cambios en la secuencia de aminoácidos pueden alterar el plegamiento y la estabilidad de las proteínas, lo que puede interrumpir su función.
* Selección evolutiva: La selección natural favorece las proteínas con función óptima. Las mutaciones que dan como resultado proteínas no funcionales generalmente se eliminan de la población.
Ejemplos:
* Histonas: Estas proteínas están involucradas en el empaque del ADN y están altamente conservadas entre las especies.
* proteínas ribosómicas: Esencial para la síntesis de proteínas y exhibe una conservación notable.
* citochrome c: Una proteína portadora de electrones con una secuencia altamente conservada en una amplia gama de organismos.
Excepciones:
* ADN no codificante: Algunas secuencias de ADN no codificantes pueden exhibir una conservación significativa, particularmente aquellas involucradas en funciones regulatorias.
* Proteínas en rápida evolución: Algunas proteínas, como las involucradas en las respuestas inmunes, pueden evolucionar rápidamente debido a la presión selectiva de los patógenos.
Conclusión:
Si bien las secuencias de ADN y proteínas se pueden conservar, las secuencias de proteínas generalmente se conservan debido a su papel directo en la función celular, la redundancia del código genético y la importancia de la estructura y estabilidad de las proteínas.