1. Presiones abióticas: Estas son presiones del entorno no vital, como:
* Clima: Temperatura, humedad, precipitación, luz solar, viento.
* Geografía: Altitud, topografía, tipo de suelo, disponibilidad de agua.
* desastres naturales: Inundaciones, sequías, incendios, terremotos.
* Contaminación: Aire, agua, contaminación del suelo.
* Disponibilidad de recursos: Comida, refugio, nutrientes.
2. Presiones bióticas: Estas son presiones de otros organismos vivos, como:
* Competencia: Para recursos como comida, compañeros o territorio.
* Depredación: Siendo cazado por otro organismo.
* Parasitismo: Estar infectado por otro organismo que se beneficia a expensas del huésped.
* Enfermedad: Infecciones de virus, bacterias, hongos u otros patógenos.
* Symbiosis: Relaciones cercanas con otros organismos, incluido el mutualismo (ambos organismos se benefician), el comensalismo (uno de los beneficios, el otro no se ve afectado) y el parasitismo (uno de los beneficios, el otro está perjudicado).
Estas presiones pueden ser agudas (repentino e intenso, como un incendio forestal) o crónico (en curso, como la competencia por los recursos). También pueden ser selectivos (favorecer a algunos individuos sobre otros), lo que lleva a la evolución.
Comprender estas presiones es crucial para comprender cómo los organismos sobreviven, prosperan y evolucionan en sus entornos.