* Las enzimas son proteínas: Las enzimas están formadas por largas cadenas de aminoácidos, dobladas en estructuras tridimensionales complejas. Estas estructuras son cruciales para su función.
* Los aminoácidos tienen grupos ionizables: Los aminoácidos que conforman una enzima tienen cadenas laterales que pueden cargarse positiva o negativamente, dependiendo del pH de la solución.
* pH afecta la carga: Cuando cambia el pH, la distribución de carga en los aminoácidos en la enzima también cambia.
* La carga influye en la forma: Estos cambios a cargo interrumpen el delicado equilibrio de fuerzas atractivas y repulsivas que mantienen unidas la estructura de la enzima.
* La forma es crucial para la función: El sitio activo, la región donde la enzima se une a su sustrato, es una estructura tridimensional específica. Los cambios en el pH pueden distorsionar este sitio, haciéndolo menos efectivo o incluso completamente inactivo.
En resumen: El pH equivocado puede:
* interrumpir los enlaces de hidrógeno: Estos son importantes para mantener la estructura terciaria de la enzima.
* Cambie las interacciones iónicas: Las atracciones electrostáticas entre los aminoácidos cargados son cruciales para el plegado.
* Altere las interacciones hidrofóbicas: Estos contribuyen a la estructura compacta de la enzima.
El resultado es un cambio en la forma de la enzima, que puede conducir a:
* Actividad reducida: La enzima puede ser menos efectiva para unir su sustrato.
* Pérdida de la función: El sitio activo puede deformarse, evitando la unión del sustrato.
* desnaturalización: En casos extremos, la enzima puede desarrollarse por completo y volverse inactiva.
Cada enzima tiene un rango de pH óptimo: Dentro de este rango, la enzima funciona en su mejor momento. Fuera de este rango, su actividad disminuye.