La evolución por selección natural es un proceso dinámico conformado por la interacción de la variación genética y los factores ambientales. Desglosemos cómo contribuye cada elemento:
1. Variación genética:
* Fuente: La variación genética surge de las mutaciones, los cambios aleatorios en las secuencias de ADN. Estas mutaciones introducen nuevos alelos (formas alternativas de un gen) en una población.
* Importancia: La variación genética proporciona la materia prima para la selección natural. Sin variación, todos los individuos serían idénticos, y no habría diferencias para favorecer en un entorno particular.
* Ejemplo: Una población de escarabajos puede tener variaciones en el color, algunas son marrones y otras que son verdes. Estas variaciones surgen de mutaciones en genes que controlan la coloración.
2. Factores ambientales:
* Selector de la naturaleza: El medio ambiente actúa como la fuerza selectiva, que favorece los rasgos que aumentan la supervivencia y la reproducción en un contexto dado.
* Variedad de factores: Los factores ambientales pueden incluir cosas como clima, disponibilidad de alimentos, depredadores, parásitos y competencia.
* Ejemplo: En un entorno con mucha vegetación verde, los escarabajos verdes estarían mejor camuflados, lo que hace que los depredadores los coman menos de probabilidades. Esto les da una ventaja de supervivencia.
3. Cómo trabajan juntos:
* Selección natural en acción: Cuando las presiones ambientales favorecen ciertos rasgos, las personas con esos rasgos tienen más probabilidades de sobrevivir, reproducir y transmitir sus genes. Esto conduce a un aumento en la frecuencia de esos alelos ventajosos en la población a lo largo del tiempo.
* Adaptación: Durante las generaciones, la selección natural puede conducir a adaptaciones, rasgos que aumentan la aptitud de un organismo en su entorno. Los escarabajos marrones en nuestro ejemplo pueden volverse menos comunes a medida que prosperan los escarabajos verdes.
Puntos importantes:
* Sin objetivo: La evolución no está orientada a objetivos. No "intenta" crear organismos perfectos. Simplemente favorece los rasgos que son ventajosos en el entorno actual.
* Cambio constantemente: Los entornos siempre están cambiando, por lo que lo que es beneficioso en un entorno puede ser dañino en otro. Esto significa que la evolución es un proceso continuo.
En resumen: La variación genética proporciona la materia prima para la evolución, y los factores ambientales actúan como la fuerza selectiva que da forma a los rasgos que se favorecen. Juntos, estos elementos impulsan el proceso de adaptación y conducen a la diversidad de la vida que vemos en la tierra.