La selección natural es el mecanismo central de la evolución. Describe cómo las poblaciones de organismos cambian con el tiempo, impulsadas por la interacción de tres factores principales:
1. Variación: Las personas dentro de una población no son todas idénticas. Exhiben variación en sus rasgos, como tamaño, color, velocidad o resistencia a la enfermedad. Esta variación es causada por mutaciones en su material genético.
2. Herencia: Estos rasgos variables se transmiten de los padres a la descendencia. La descendencia hereda una combinación de los genes de sus padres, lo que lleva a una mezcla de rasgos.
3. Reproducción diferencial: No todos los individuos en una población se reproducen por igual. Algunas personas están mejor adaptadas a su entorno que otras, lo que significa que es más probable que sobrevivan, reproducen y transmitan sus rasgos ventajosos. Esto puede deberse a factores como el acceso a los recursos, la capacidad de escapar de los depredadores o la resistencia a las enfermedades.
El proceso:
* Las personas con rasgos que los hacen más adecuados para su entorno tienen más probabilidades de sobrevivir y reproducirse. Esto se llama "Survival of the Fittest" .
* Estos rasgos ventajosos se transmiten a su descendencia, cada vez más común en la población con el tiempo. Esto lleva a cambio evolutivo , a medida que la población se adapta mejor a su entorno.
Puntos clave:
* La selección natural actúa sobre los individuos, pero la evolución ocurre en las poblaciones.
* El medio ambiente es la fuerza impulsora de la selección natural. Determina qué rasgos son ventajosos y cuáles no.
* La selección natural es un proceso gradual. Se necesitan muchas generaciones para que ocurran cambios evolutivos significativos.
Ejemplo:
Imagine una población de conejos que viven en un bosque. Algunos conejos tienen piel marrón, mientras que otros tienen pelaje blanco. Los conejos marrones están mejor camuflados en el bosque y es menos probable que los depredadores coman. Esto significa que es más probable que sobrevivan y se reproduzcan, pasando el rasgo de piel marrón a su descendencia. Con el tiempo, la población de conejos estará cada vez más dominada por los conejos marrones, ya que es menos probable que los conejos blancos sobrevivan.
En conclusión:
La selección natural es un proceso simple pero poderoso que impulsa la evolución. Al favorecer a las personas con rasgos ventajosos, permite que las poblaciones se adapten a su entorno con el tiempo y tengan más éxito.