1. Elevación y topografía:
* Elevación más alta =temperaturas más frías: A medida que avanza más alto en la elevación, el aire se vuelve más delgado y menos denso. Esto significa que hay menos moléculas de aire para absorber y mantener el calor, lo que lleva a temperaturas más frías. Por ejemplo, las regiones montañosas son generalmente más frías que las tierras bajas circundantes en la misma latitud.
* Lifting y precipitación orográfica: Cuando las masas de aire se encuentran con montañas, se ven obligados a levantarse. A medida que el aire asciende, se enfría, lo que lleva a la condensación y la precipitación en el lado de barlovento de la montaña (el lado hacia el viento). Esta es la razón por la cual las cadenas montañosas pueden tener significativamente más lluvia que las áreas circundantes. El lado sotavento de la montaña, protegido del viento, a menudo experimenta un efecto de sombra de lluvia, con condiciones más secas.
2. Proximidad a los cuerpos de agua:
* Temperaturas moderadoras: El agua tiene una mayor capacidad de calor que la tierra, lo que significa que lleva más tiempo calentarse y enfriarse. Grandes cuerpos de agua, como los océanos y lagos, actúan como reguladores térmicos. Las áreas costeras experimentan temperaturas más moderadas en comparación con las áreas interiores, con inviernos más cálidos y veranos más fríos.
* humedad y precipitación: Los cuerpos de agua proporcionan una fuente de humedad para la atmósfera. El aire que fluye sobre el agua recoge la humedad, lo que puede conducir a una mayor precipitación en las regiones costeras. Esto es especialmente cierto para áreas cercanas a las cálidas corrientes oceánicas.
Estos son solo dos ejemplos de cómo la geografía física influye en el clima. Otros factores, como la latitud, la vegetación y el tipo de suelo, también juegan un papel en la configuración de los patrones climáticos locales.