Así es como funciona:
* Preservación del hábitat: Las conservas de la naturaleza reservan áreas específicas de tierra y agua, evitando el desarrollo y las actividades humanas que destruirían o fragmentarían estos hábitats.
* Servicios del ecosistema: Estos hábitats proporcionan servicios esenciales como aire limpio y agua, polinización para cultivos, control de inundaciones y secuestro de carbono. Al proteger estos ecosistemas, las conservas de la naturaleza aseguran la entrega continua de estos servicios vitales tanto para humanos como para otras especies.
* Protección de biodiversidad: Al proteger hábitats de la destrucción, las conservas de la naturaleza ayudan a conservar la amplia variedad de plantas y animales que viven allí. Esta biodiversidad es crucial para la salud y la resiliencia de los ecosistemas, y tiene potencial para la investigación científica y los usos futuros.
Esencialmente, las conservas de la naturaleza actúan como refugios seguros para los recursos naturales, evitando su agotamiento y asegurando su disponibilidad continua para las generaciones futuras.