La palabra "caducifolio" proviene de la palabra latina "decidere", que significa "caer". Esto describe perfectamente el comportamiento característico de estos árboles.
He aquí por qué es significativo:
* Adaptación: Los árboles caducifolios se adaptan a climas más fríos. Pierden sus hojas en el otoño para conservar agua y energía durante el invierno cuando hay menos luz solar y agua disponibles.
* Supervivencia: La caída de las hojas evita el daño por las temperaturas de congelación y la acumulación de nieve.
* Renovación: En la primavera, los árboles caducifolios cultivan nuevas hojas, lo que les ayuda a fotosintetizar y prosperar en los meses más cálidos.
Entonces, "caducifolio" describe con precisión el desprendimiento estacional de hojas que distingue a estos árboles de los árboles de hoja perenne, que retienen su follaje durante todo el año.