1. ondas sísmicas: Este es el método más importante. Los terremotos y las explosiones controladas generan ondas sísmicas que viajan por la tierra. Los científicos analizan los tiempos de viaje, los caminos y los cambios en estas ondas para determinar la composición, la densidad y el estado físico de diferentes capas. Esto es análogo a cómo los médicos usan ultrasonido para obtener imágenes del interior del cuerpo humano.
2. Gravedad y campos magnéticos: Las variaciones en la gravedad de la Tierra y el campo magnético proporcionan pistas sobre la composición y la densidad de diferentes capas. Por ejemplo, las áreas con materiales más densos tienden a tener una gravedad más fuerte, mientras que las anomalías en el campo magnético pueden indicar la presencia de minerales específicos.
3. Erupciones volcánicas: Las erupciones volcánicas traen materiales desde el fondo de la tierra a la superficie. Estudiar la composición de los materiales erupcionados, como la lava y las cenizas, ayuda a los científicos a comprender la composición del manto y el núcleo de la Tierra.
Estos tres métodos se complementan entre sí, proporcionando una imagen completa del interior de la Tierra.