* Origen: Los cultivos se derivan de plantas, que son organismos vivos y parte del mundo natural.
* Renovación: Los cultivos se pueden replantar y cosechar repetidamente, lo que los convierte en un recurso renovable. A diferencia de los combustibles fósiles, que son finitos, los cultivos se pueden cultivar una y otra vez.
* Dependencia de los recursos naturales: Los cultivos requieren recursos naturales para crecer, como el agua, la luz solar y el suelo.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que, si bien los cultivos son renovables, su cultivo puede tener un impacto significativo en otros recursos naturales, como el agua, el suelo y la biodiversidad. Por lo tanto, las prácticas agrícolas sostenibles son cruciales para garantizar la disponibilidad a largo plazo de los cultivos como un recurso renovable.