Por Jillian Holden • Actualizado el 30 de agosto de 2022
Los paréntesis son herramientas esenciales en aritmética que dictan el orden en que se realizan las operaciones. Al colocarlos correctamente, puede asegurarse de que una ecuación evalúe el valor previsto.
Comience transcribiendo la expresión en una hoja de papel en blanco. Por ejemplo, considere la ecuación 1 + 2×3 − 4 = −3 . Escribir números en letra grande y legible reduce el riesgo de errores de transcripción.
PEMDAS (paréntesis, exponentes, multiplicación, división, suma, resta) es la jerarquía estándar para evaluar expresiones. Úselo como hoja de ruta para decidir dónde los paréntesis tendrán el mayor impacto.
Intente agrupar los dos primeros términos:(1 + 2)×3 − 4 . Primero evalúe los paréntesis:1 + 2 = 3. Continúe de izquierda a derecha:3×3 = 9, luego 9 − 4 = 5. Dado que 5 no coincide con el objetivo de –3, esta ubicación es incorrecta.
Coloque paréntesis alrededor de los dos primeros términos y de los dos últimos términos:(1 + 2) × (3 − 4) . Evalúe cada conjunto primero:1 + 2 = 3 y 3 − 4 = −1. Luego multiplique los resultados:3 × (−1) = −3, que coincide con el objetivo.
Una vez que encuentre una ubicación que produzca el valor objetivo, escriba la expresión nuevamente y vuelva a calcularla para confirmar la precisión. La doble verificación elimina los errores causados por una mala lectura o aplicación incorrecta del orden de las operaciones.
Primero revise la ecuación para evaluar dónde los paréntesis cambiarán el resultado. Pruebe diferentes agrupaciones hasta que la expresión sea igual al resultado deseado. Vuelva a verificar su trabajo para mayor confianza.