Por Michelle Brunet • Actualizado el 30 de agosto de 2022
Cuando se pasa de números enteros a decimales, la aritmética puede resultar desalentadora. En realidad, los decimales son simplemente fracciones o porcentajes expresados en un formato familiar; piense en el dinero, donde los dólares están a la izquierda del punto decimal y los centavos a la derecha. Para la suma y la resta, la regla es simple:alinear los puntos decimales y mantenerlos en la misma posición en el resultado. La multiplicación y la división son un poco más complicadas, pero una vez que domines algunos pasos sistemáticos, podrás cambiar los puntos decimales con confianza.
Mueva el punto decimal hacia la derecha al multiplicar un decimal por una potencia de diez (10, 100, 1000, etc.). El número de ceros elevado a diez te indica cuántos lugares debes desplazar. Por ejemplo:
Mueve el punto decimal hacia la izquierda al dividir por una potencia de diez. Cuente los ceros para determinar el cambio, pero en la dirección opuesta. Ejemplo:
Ignora los puntos decimales durante el proceso de multiplicación. Trate los números como números enteros y luego coloque el punto decimal en el producto final. El número total de lugares después del decimal es igual a la suma de los lugares a la derecha de cada decimal original. Ejemplo:
Al realizar una división larga, primero mueva el punto decimal del divisor (el número fuera de la barra de división) completamente hacia la derecha para que se convierta en un número entero. Aplique el mismo cambio al dividendo (el número dentro de la barra). Por ejemplo, dividiendo 456,7 por 2,34:
Si el divisor carece de punto decimal, no se requiere ningún desplazamiento, incluso si el dividendo contiene uno.
Siga estas pautas para manejar la aritmética decimal con precisión y confianza.