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  • Cómo la intemperie da forma a los arcos de roca natural

    Comstock/Comstock/Getty Images

    Los arcos de roca naturales son maravillas poco comunes que cautivan a cualquiera que los encuentra. Estos elegantes arcos de piedra, a veces desnudos, a veces cubiertos de vegetación, son el resultado visible de poderosos procesos de erosión y meteorización. Aunque a menudo se les llama puentes de roca, los arcos son una amplia clase de accidentes geográficos que aparecen en diversos entornos, desde el desierto del Sahara hasta el suroeste de Estados Unidos. A pesar de sus variadas ubicaciones, muchos comparten un patrimonio geológico común.

    Meteorización y arcos

    La meteorización es uno de los tres principales mecanismos de denudación (junto con el desgaste masivo y la erosión) que desintegran la roca. Abarca fuerzas mecánicas, químicas y biológicas que descomponen la roca in situ. A diferencia de la erosión, la meteorización no transporta inmediatamente los fragmentos resultantes; la gravedad, el agua y el viento luego los reubican. La meteorización es el principal escultor de los arcos, actuando frecuentemente mediante exfoliación. Durante la exfoliación, láminas enteras de roca se desprenden, creando ventanas que pueden convertirse en grandes aberturas y, con el tiempo, en un arco.

    Fuerzas mecánicas:acuñamiento de escarcha y sal

    El acuñamiento por escarcha es un poderoso agente de meteorización mecánica tanto en climas áridos como húmedos. El agua se infiltra en las fracturas naturales, se congela, se expande y ensancha la grieta. Cuando el hielo se derrite, el agua vuelve a entrar, se vuelve a congelar y repite el ciclo, ampliando gradualmente las fracturas y debilitando la masa rocosa. Durante milenios, este proceso puede crear el espacio que se convierte en un arco. En ambientes desérticos, el acuñamiento de sal sigue un principio similar. La evaporación del agua deja cristales de sal en las grietas; los cristales crecen, ejerciendo una presión que eventualmente fractura la roca.

    El papel de la erosión en la formación de arcos

    A diferencia de la meteorización, la erosión transporta activamente el material producido por la meteorización. Una corriente persistente puede crear un hueco debajo de una losa que sobresale; Si el agua continúa fluyendo, el tramo restante se convierte en un puente natural, un arquetipo de arco natural. Los entornos costeros ofrecen otro ejemplo:las olas implacables erosionan los acantilados marinos, ahuecando gradualmente arcos a lo largo de costas como las Islas Orcadas de Escocia y la costa oeste de Estados Unidos.

    Procesos geológicos de apoyo

    Otros eventos geológicos prepararon el escenario para la formación de arcos. En el Parque Nacional Arches, Utah, las fallas de la arenisca superpuesta debido a lechos de sal inestables crearon extensas juntas y capas expuestas que eran más susceptibles a la erosión. La meteorización química a menudo funciona en conjunto con procesos mecánicos; por ejemplo, la lluvia ácida puede disolver las rocas carbonatadas, debilitando aún más las estructuras. Si bien el viento no es el principal impulsor de la creación de arcos, puede pulir los arcos existentes y dispersar los finos escombros erosionados.

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