Mientras que el viaje de Darwin en el HMS Beagle lo llevó a muchos lugares, las Islas Galápagos jugaron un papel crucial en la configuración de su pensamiento. Observó una notable diversidad de vida, particularmente entre los pinzones, tortugas e iguanas.
Las variaciones que notó en estas especies en diferentes islas, todas con entornos similares, lo llevaron a cuestionar la creencia tradicional en las especies inmutables. Se dio cuenta de que estas variaciones podrían ser el resultado de la adaptación a diferentes entornos a lo largo del tiempo.
Esta observación, combinada con otras ideas de su viaje, finalmente lo llevó a desarrollar su teoría de la selección natural, lo que explica el proceso de evolución a través de la supervivencia y la reproducción de las personas más aptas.