Por MICHAELJ — Actualizado el 24 de marzo de 2022
El biogás se genera a partir de la descomposición anaeróbica de materiales orgánicos como estiércol y residuos vegetales. Su componente principal es el metano, un combustible de combustión limpia que puede aprovecharse para producir electricidad.
Introduzca el biogás en la entrada de un motor de gasolina. La fuente puede ser un cilindro presurizado o directamente desde un digestor. El motor funciona como un motor de combustión interna, con pistones quemando el gas para hacer girar un cigüeñal y convertir la energía química en movimiento mecánico.
Conecte el cigüeñal del motor a un generador de corriente alterna (CA). La rotación mecánica hace girar el rotor del generador, induciendo una corriente eléctrica a través de inducción electromagnética.
Lleve la salida del generador a un banco de baterías para su almacenamiento o aliméntela directamente a una red de distribución. Antes de arrancar el motor, asegúrese de que haya un extintor de incendios cerca, ya que el metano es muy volátil.
Utilice un transformador para aumentar el voltaje, minimizando la pérdida de energía durante la transmisión por cable. Verifique el sistema encendiendo una bombilla o midiendo la salida con un multímetro.