Por John Papiewski, actualizado el 24 de marzo de 2022
Los generadores de servicios públicos producen electricidad en tres fases distintas, cada una con corriente alterna de 60 ciclos. Las fases se superponen, creando un campo magnético giratorio que impulsa motores industriales de manera eficiente.
El cableado residencial suele utilizar una o dos fases porque es más económico. Un tomacorriente estándar suministra 110 V desde una sola fase, mientras que un tomacorriente de 220 V combina dos fases. Estas alimentaciones monofásicas alimentan los electrodomésticos de uso diario.
Un motor trifásico tiene bobinas que se energizan secuencialmente. A medida que cada bobina alcanza su punto máximo, el campo magnético gira alrededor del rotor, creando un par continuo. El cambio de fase es esencial para un buen funcionamiento.
Con energía monofásica, todas las bobinas comienzan juntas, sin producir ningún campo giratorio. Los ingenieros resuelven esto agregando un capacitor de arranque (generalmente de 10 µF) en una bobina separada. El condensador crea una segunda fase que adelanta a la primera 90°, generando el campo giratorio necesario para arrancar el motor. Una vez que el motor alcanza la velocidad, un interruptor centrífugo retira la bobina de arranque y el condensador, lo que permite que el motor funcione de manera eficiente.
Para motores más grandes, un sistema de doble condensador mejora el rendimiento. Un condensador grande proporciona el impulso inicial, mientras que un condensador más pequeño mantiene el par óptimo una vez que el motor está en funcionamiento.