Los letreros de neón llaman la atención, pero el transformador que los alimenta puede ser complicado. Una prueba sistemática ayuda a aislar si el problema radica en el transformador, el tomacorriente o el propio tubo de neón.
Active el interruptor en el tomacorriente que alimenta el transformador. Observe el letrero de neón. Un brillo constante indica potencia adecuada; el parpadeo intermitente (después del brillo normal de calentamiento) sugiere una corriente errática o un tubo desgastado. Si el letrero permanece oscuro, la culpa podría deberse a varios factores.
Desenchufe el transformador y conéctelo a un tomacorriente diferente que sepa suministrar corriente limpia y constante. Restaure la energía al letrero. Si el letrero se enciende sin parpadear, el tomacorriente original fue el culpable. Si el problema persiste, continúe con el siguiente paso.
Con el transformador desenchufado, separe el tubo de neón. Algunos tubos simplemente se deslizan; otros requieren desenroscar la abrazadera. Utilice el destornillador para aflojar la abrazadera y luego libere la sección del cable aislado.
Conecte un tubo de neón en buen estado al transformador. Si enciende correctamente, el transformador está bien y es necesario reemplazar el tubo original o recargar gas. Si el tubo nuevo también falla, el transformador está defectuoso y debe repararse o reemplazarse.
Desconecte siempre el transformador y la señal de la corriente antes de trabajar en ellos.