Por Mark Stansberry, actualizado el 24 de marzo de 2022
La velocidad de respuesta (la tasa de cambio de voltaje por unidad de tiempo) cuantifica la rapidez con la que un circuito puede transferir información. Las altas velocidades de respuesta permiten una transmisión de datos más rápida, razón por la cual los procesadores y módulos de comunicación de última generación se construyen alrededor de componentes con las velocidades de respuesta más altas especificadas. Calcular la velocidad de respuesta es sencillo:simplemente divida la diferencia de voltaje por el tiempo transcurrido entre esos niveles de voltaje.
Comience con un seguimiento de voltaje versus tiempo del componente en estudio. La mayoría de los fabricantes proporcionan esta información en la hoja de datos del dispositivo. De lo contrario, capture la forma de onda con un osciloscopio o sistema de medición equivalente.
Identifique la región donde la señal sube desde su mínimo hasta su máximo. Anote el voltaje pico y el voltaje valle en el eje vertical y registre los tiempos correspondientes en el eje horizontal. Por ejemplo, un voltaje bajo de 0V a 1s y un voltaje alto de 5V a 4s.
Resta el voltaje más bajo del más alto:
5V – 0V = 5V
Resta el tiempo de baja tensión del tiempo de alta tensión:
4s – 1s = 3s
Divida el cambio de voltaje por el cambio de tiempo:
5V ÷ 3s ≈ 1,66V/s
La velocidad de respuesta es un indicador clave de la rapidez con la que un amplificador o circuito lógico digital puede pasar de un estado de bajo a uno de alto voltaje. En los sistemas digitales de alta velocidad, los tiempos de subida pueden ser tan cortos como unos pocos nanosegundos, lo que se traduce en especificaciones de velocidad de respuesta que van desde 10^6V/s a 10^9V/s.
Los diseñadores suelen utilizar los niveles de voltaje del 10% y el 90% en lugar del mínimo y máximo absolutos para definir los tiempos de subida o bajada. El intervalo entre los puntos del 10 % y el 90 % es el tiempo de subida efectivo utilizado en cálculos precisos de la tasa de respuesta.