Por Amanda Gronot, actualizado el 30 de agosto de 2022
Si bien una papa no puede reemplazar la fuente de alimentación de una computadora, puede alimentar un pequeño LED o un reloj digital. Ciertas frutas y verduras (patatas, limones, tomates) contienen electrolitos ácidos que facilitan el flujo de electrones cuando se insertan dos metales diferentes.
Reúna los siguientes elementos:
Inserte la moneda y el clavo aproximadamente a una pulgada de distancia, asegurándose de que lleguen cerca del centro de la papa pero no se toquen. Enrolla un cable alrededor del clavo de zinc y el otro alrededor del objeto de cobre. Conecte cada cable a un cable de multímetro para monitorear el voltaje y la corriente. Finalmente, conecte los cables a los cables del dispositivo. Si el dispositivo no enciende, invierta las conexiones.
Una sola batería de papa produce sólo unos pocos cientos de milivoltios, insuficiente para las bombillas estándar. Para aumentar la potencia, conecte varias celdas de papa en serie:cada celda agrega su voltaje mientras la corriente permanece igual. Inserte patatas nuevas en la cadena, midiendo el voltaje y la corriente después de cada adición. Observe cómo aumenta el voltaje pero la potencia general sigue siendo modesta, lo que ilustra los límites de las baterías biológicas.
La química dentro de la papa depende de los metales de los electrodos. Pruebe las siguientes configuraciones:
También varíe el tipo, el tamaño y el tipo de cable de conexión de la papa para ver qué combinación maximiza el flujo de electrones.
Las patatas no son la única fuente comestible de electrolitos. Los cítricos contienen ácido cítrico, mientras que los tomates y las manzanas aportan ácidos orgánicos. Construya baterías con limones, tomates, naranjas, manzanas, sandías o incluso rebanadas de pan y compare el voltaje y la corriente resultantes. Predice qué alimento producirá el mayor rendimiento y explica tus hallazgos en función de las reacciones químicas involucradas.
Estos experimentos muestran electroquímica básica, refuerzan el razonamiento científico y demuestran cómo los materiales cotidianos pueden generar electricidad.